En el local que se quiere habilitar para cinematógrafo existe en todo lo alto una cabina. Era evidente que, si se pretende adaptar debidamente el local para la exhibición de películas, el proyector y todos sus elementos se instalasen debidamente en la cabina que allí se encuentra.
Si observamos el escenario desde la perspectiva de la cabina, apreciaremos rápidamente el descuadre existente. Si se instala una pantalla no hay ningún problema con ese descuadre... pero, y en ello estoy ¿por qué no barajar otras posibilidades?
Disponer del proyector inicialmente solucionaría dudas y encauzaría todo lo demás.
Empecemos por el proyector y tendremos la pantalla definitiva.
Empecemos por el proyector y tendremos la pantalla definitiva.



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