1º Los espectadores aplaudieron entusiasmados al final de la pelí.
2º En el punto álgido, llegado a la tesis que suscita la historia (el beso de amor), una niña lloraba emocionada tras de mí: eso es el cine. Mediten ¿habrían sentido los mismos impulsos emocionales de haberla visto en el comedor de su casa frente al televisor?
97 minutos de fantasía. Un cuento de hadas conmovedor y hermoso que hizo volar nuestra imaginación y nos trasladó a universos que no tienen nada que ver con el nuestro. Una reescritura del cuento La Bella Durmiente bastante inteligente y, desde luego, mucho más valiente de lo que da a entender, mostrando la “otra” versión de las cosas...
Ayer estuve con Jaime probando y ajustando todos y cada uno de los elementos que formaran parte a partir de ahora del nuevo medio de ocio y difusión cultural de nuestra Villa: EL CINE.
Poco hubo que hacer, porque Jaime es un gran profesional y cuando me llamó ya tenía todo dispuesto... no falta nada, todo está tal cual lo planteé: la pantalla grande, el proyector en la cabina, el sonido desde el escenario, las luces...
Mientras observaba la prueba en la gran pantalla, recordé cuando un año antes iniciamos el proyecto, allí mismo, con «Hotel Transilvania»; proyectándola sobre aquella minúscula pantalla cuadrada que colocó Juan Pedro y Severiano encima de dos sillas ¡qué horrible! Se lo dije: -esto no es cine, Juan Pedro; si queremos CINE, necesitamos una sala.- Aunque después, cuando empezó la película, la magia del cine hizo su efecto y todos los niños disfrutaron como en el CINE; porque el CINE es eso: MAGIA; un hechizo sutil que induce tus sentimientos y te hace soñar.
De niño jugaba con mis amigos al cine, con uno de mis juguetes más preciados y valorados el «Cine Max de Bianchi» y, como decía el eslogan publicitario que presentaba la caja del juguete: ESTE SÍ QUE ES UN CINE DE VERDAD. Sea como sea y donde sea, una vez que empieza la película, se inicia la magia y te olvidas del medio; lo mismo da una pantalla pequeña que una sábana. Pero... siendo posible, ¿por qué no hacerlo con estilo?
Ahora, por fin, en Valencia de Alcántara, podemos decir que ESTE SÍ QUE ES UN CINE DE VERDAD.
Hay algunos "flecos" que han quedado pendiente (las prisas de última hora). El marco de la pantalla no se ha pintado (de negro mate) y tampoco los travesaños traseros; están en aluminio (blanco brillo) y, dependiendo de la luz del proyector, se entreverán y, en ocasiones, provocarán reflejos; un contratiempo menor que tendrá fácil solución. Por lo demás está todo listo.
¡Ah! el TIMBRE también está. Cuando ya me iba, Jaime lo hizo sonar y por un instante me retornó a otros tiempos.
¡Que lo disfruten! La sala ha venido para quedarse y, a partir de ahora, se irá haciendo hueco y conseguirá estar presente en muchas de las actividades culturales que se programen en nuestra ciudad. La sala era una deuda de consideración y respeto al 7º Arte.
Que el CINE que conocimos no volverá, por supuesto; pero sí
surgirán fórmulas nuevas que con ilusión y buen hacer terminarán cuajando y entusiasmando;
la forma de ir será diferente, seguro, pero el disfrute colectivo ante la gran
pantalla será, como he dicho muchas veces, irremplazable.
En principio el título elegido para estrenar el CINE en Valencia de Alcántara no deja de ser prometedor y acorde con el lugar donde está ubicado: la Casa de Cultura. Maléfica está basada en los relatos fusionados de Basile, Perrault y los hermanos Grimm y, evidentemente, en una de las películas más increíblemente hermosa de Disney: «La Bella Durmiente» (1959).
La Bella Durmiente, 1959
Maléfica, la bruja malvada (un papel que le viene como anillo al dedo a la prolífica Angelina Jolie) aborda la historia de la literatura universal desde una perspectiva totalmente distinta y muy lejos del clásico de animación.
Maléfica, 2014
Maléfica es sobre todo una lección de valores, de amor, de odio y de perdón. Rompe por completo con el encanto del cuento que todos conocemos desde niños, pero introduce una nueva visión del personaje que nos muestra el porqué Maléfica se convirtió en un hada malvada, aunque finalmente... mejor lo vemos.
La adaptación de la sala para cine se ha dilatado tanto (la
adquisición del proyector y las primeras pruebas se realizaron en el
mes de marzo, ya estamos en noviembre) que la información sobre el desarrollo
de las obras de adaptación, pasa de ser interesante a insustancial. No
obstante, creo significativo dar a conocer determinados datos sobre el sistema sonido
que se va a utilizar inicialmente.
Hoy día los cines modernos cuentan con sofisticados
dispositivos para producir en el espectador el efecto envolvente que la
historia requiere.
En nuestro caso, tal sistema lo creí innecesario por el
elevado coste que ello suponía y por contar ya con un equipo multiusos de
notable calidad; tan solo habría que realizar unos cuantos ajustes para su
control desde la cabina y un puntual arreglo para dejar el sonido estereofónico
como modo de emisión.
El salón de actos cuenta con 4 columnas repartidas en
ambos lados. Para conseguir el efecto stereo y, a la vez, lograr que el sonido
emane de la pantalla, tan solo hay que silenciar para las películas los
altavoces situados en el centro del salón, los que están marcados con el
círculo verde.
El equipo amplificador está situado en un pequeño habitáculo
en el escenario, lo que hace imposible que el operador pueda controlar desde la
cabina el sonido de la película. En este caso, tan solo hay que instalar en la
cabina una pequeña consola de mezclas unida por un cable al amplificador que controle el
volumen de la banda sonora y, también, el volumen de la música ambiental
procedente de cualquier fuente de audio allí conectada.
Esta instalación es muy simple y conlleva el total
aprovechamiento del equipo actual sin tener que invertir nada. He sugerido la
posibilidad de añadir en el futuro y como elemento cualitativo al conjunto, la adquisición
de un altavoz subwoofer que aportaría una profundidad sonora fabulosa a las
actuales bandas sonoras de las películas de acción.
El cable se ha terminado de instalar la semana pasada, aún
no se ha podido probar nada. En los próximos días realizaremos las pertinentes
pruebas para tenerlo todo dispuesto para el día de la inauguración.